viernes, 11 de abril de 2014

Señorío


Señorío fue la copla que abrió el concierto de Joana Jiménez

Una descripción de nuestra Sevilla, torera, señora, madre y hermana. Una Sevilla que vive y sueña con el gentío que disfruta de sus calles y del pasear por su río. Y así se abrió el telón y así disfruté yo de ese paseo por Sevilla que sirvió de introducción a un concierto lleno de garbo, fuerza, profesionalidad y señorío, mucho señorío.

Esa fue la sensación que sentí de Joana, ganadora de la primera edición del concurso “Se llama Copla” y sin duda la mejor. Una edición que bajo mi punto de vista no se ha vuelto a repetir. No quiero con esto no aclamar y desmerecer a grandes y buenos artistas que siguen pasando por su plató ni mucho menos. Para todos mi mayor respeto y sin duda mi aplauso.

Fue una edición llena de novedad, de sorpresa, de encanto y de grandes artistas que han ayudado a recuperar ese género dormido como es la copla. Dormido a muy pesar de muchos, por su galantería, su esencia, su pureza y su verdad. Pero la copla se durmió y recibió el empujón de otros géneros musicales que se han adaptado más a las nuevas generaciones del siglo XXI

El concierto de Joana ha estado incluido en un ciclo de copla que ha acogido el Teatro Lope de Vega de Sevilla durante una semana. Una semana de pasión coplera que ha hecho recuperar ese amor por algo tan nuestro, y de lo que yo me alegro enormemente.



*Foto de Cayetano Gómez de su blog Ay maricruz


Pero ahí estaba ella, en este exquisito teatro, lleno hasta la bandera, con un público en el que escaseaba la juventud pero un público que disfrutaba y se emocionaba entre lágrimas y aplausos. Y no hay nada más bonito como el “Sentir” a través de una copla, de un quejío y de un espectáculo que engloba majestuosidad, sensibilidad y poder. Y así es Joana Jiménez, poderosa. Se delata su profesionalidad  en cada uno de sus movimientos y sus acordes. Pudimos ver a una artista que se hace con los años y mejora con el tiempo. Más asentada, segura y poderosa, como ha sido siempre. Su conocimiento del baile la hace grande, pasea la copla y baila con el viento en cada uno de sus movimientos. Esa base le da seguridad, le aporta templanza y calidad. Pienso que saber bailar es una de las claves para vender y pasear la copla. Al menos controlar los movimientos y desarrollar la coordinación.

Las cantantes de copla son actrices, bailaoras, comunicadoras, la buena profesional lleva detrás un arduo trabajo que las hace sentir grandes y ser grandes.

La primera parte de su concierto la dedicó a una de esas GRANDES, Juana Reina, donde la artista rindió tributo con muchas de sus coplas como “Y sin embargo, te quiero” que cerraba esta primera parte. Pero entre medio de esta primera parte apareció vestida de negro con destellos de cristal para interpretar una copla que traía una sorpresa, su madre. Las dos frente a frente, vestidas casi iguales y envueltas por la magia del momento y del lugar. Las dos interpretaron “En el último minuto”, una copla que me gustaría recordar en este post. Me parece majestuosa, como casi todas las de los grandes maestros de la época dorada de la copla.

 
EN EL ÚLTIMO MINUTO
(Rafael de León- Juan Solano)


Yo andaba navegando por los treinta
sin el amor que tanto deseaba,
y entre mis labios triste y macilenta
una rosa sin tallo se quemaba.

Con desesperación buscaba dueño
y soñaba la cárcel de unos brazos.
Pero me despertaba de mis sueños
Con el alma sin voz hecha pedazos.

Y de pronto, y de pronto,
en el último minuto,
a punto de vestir de un negro luto
te vi llegar feliz un mediodía.
Y el otoño sin rosa de mi espera
se convirtió en florida primavera
Cuando se unió tu boca con la mía.
Tu boca con la mía, tu boca con la mía,
¡con la mía!.

Y tus besos, y tus besos,
en el último minuto,
en rosa convirtió mi negro luto,
y mi canción de pena era alegría
y por eso mil veces yo bendigo
el día aquel que me encontré contigo
y se unió tu boca con la mía.
Tu boca con la mía, tu boca con la mía,
¡con la mía!

Me parece divina esta copla. Uffff……

Como divino fue ese momento en el que el teatro se puso en pie. Y muy merecido aplauso que se llevó la “madre que la parió”.

Tras el descanso vinieron los mariachis. Un soniquete especial de nuestro país hermano México. Y allí apareció ella. Cantando copla con acompañamiento mariachi que para mi gusto queda armonioso, fresco y muy rico. Me gustó verla en ese registro en el que adornaba las coplas con su toque flamenco que tanto me gusta. Y con flamenco  terminaba su espectáculo. Controla el flamenco y creo que es una de los mejores registros que te ayudan a hacer de una copla una obra de arte, al menos para mí. Y Bordar bordó la saeta. Recordó a su querida Esperanza Macarena a quien tiene tanta devoción y por la que siente pasión. Y como se acercaba nuestra semana más sentida en Sevilla quiso terminar de una manera muy sevillana, y regalando una nueva sorpresa.
Se abrieron las puertas y se encendieron las luces, ella miraba fijamente al horizonte y el teatro se inundaba de magia. Los músicos de la Banda de los Gitanos, comenzaron a entrar en el Lope de Vega y aquello, seas del norte, del sur, del este o el oeste, te hacía tener los “pelos de punta”. Sonaba ese clásico de Serrat, “la saeta de Machado” y el ambiente era envolvente y pasional dejando un sabor de boca tras más de dos horas de espectáculo que te hacía irte plena a casa.
Y con ellos cerró su espectáculo, VIVENCIAS, las que a Joana Jiménez le han llevados a ser la gran artista que es hoy. Mi más sincera enhorabuena y adelante, a seguir defendiendo lo nuestro, que tú, lo bordas.